Mirar hacia atrás y ver todo lo que hemos recorrido da una emoción tremenda. En estos 13 años hemos vivido de todo: momentos de pura alegría que nos llenaron el corazón, pero también instantes de preocupación donde el desafío se sintió gigante. Sin embargo, ¿qué fue lo que nos sacó adelante? Exacto, la unidad. Esa capacidad de apañarnos, de estar firmes y remar juntos ha sido la clave para construir lo que hoy somos.
Lo que en algún momento partió como una idea locativa y un sueño en papel, hoy se consolida con fuerza como un proyecto de Iglesia relevante para la y nuestra comunidad. Todavía nos queda un camino largo y lleno de desafíos por recorrer juntos.
Imposible festejar esto sin mirar a los lados y dar las gracias. Queremos agradecerle de corazón a los líderes de hoy, a los de siempre, y también a los que ya no están con nosotros pero que dejaron una huella gigante y marcaron el camino. Su entrega y compromiso son parte de nuestra esencia.
¡Feliz cumpleaños, Lakonn! Sigamos siendo ese espacio cercano, real y lleno de vida para todos.


















































































