El pasado mes de agosto, se vivió el tercer y último encuentro de Comparte tu Pan 2026, una experiencia que durante junio, julio y agosto invitó a la comunidad a encontrarse, compartir y tender una mano a quienes más lo necesitan.
Los asistentes se reunieron en Tegualda, donde cerca de 30 voluntarios llegaron con entusiasmo para ser parte de esta jornada, liderada por Valeska Maureira, líder de ASA. Después de organizarse y preparar todo lo necesario, alrededor de las 20:00 horas salieron en dos grupos: uno se dirigió a los alrededores de la Posta Central y el otro al bandejón del Parque Bustamante.
Durante la noche, más que entregar alimentos, el equipo tuvo la oportunidad de compartir conversaciones, escuchar historias y simplemente estar presente. Cada grupo vivió encuentros diferentes, pero todos se llevaron una misma certeza: muchas veces, un gesto sencillo, una conversación o el hecho de detenerse a escuchar puede hacer una gran diferencia.
Cerca de las 23:00 horas regresaron a Tegualda para cerrar la jornada. El grupo se reunió nuevamente para compartir lo que había vivido, escuchar las experiencias de los demás y agradecer a cada persona que hizo posible este encuentro.
Así se cerró un ciclo de tres jornadas que reunió a distintos integrantes de la comunidad y también a nuevos amigos que se fueron sumando en el camino. Fueron meses de aprendizajes, historias y encuentros que recuerdan que compartir también es acompañar, y que pequeños gestos, cuando nacen desde la disposición de estar para otros, pueden dejar una huella significativa.
Más allá del alimento material, fue un espacio para escuchar y compartir la palabra de Dios, demostrando su amor por medio de acciones concretas: a eso le llamamos verdaderamente discipulado.
Por Lucas Cersarz y Claudia Yáñez | Fotografía: Equipo de Comunicaciones





















